blog

19

mar

Saint Gaufre, el Día del Gofre

Con chocolate, con azúcar, con gominolas, e incluso con frutas… cualquier topping decora de lujo los gofres. Y si solo fuera adornarlos, su sabor los convierte en una tentación difícil de resistir. Lo cierto es que debemos agradecer al belga Maurice Vermersch la idea de servir los gofres con nata y otros ingredientes dulces, ya que los puso de moda durante la Exposición Universal de Bruselas, en 1960. Tal fue su éxito, que poco después se trasladó a Nueva York y nació lo que se conoce como el ‘gofre belga’, el cual hoy es su día, el Día Internacional del Gofre, y por ello en Mercat 1930 os contamos todas las curiosidades sobre este irresistible postre.

“Lo más importante es que son gofres caseros preparados el mismo día y hechos al momento”, nos explica Toni, quien coge la muestra sin revelarnos el secreto pero asegurándonos que selos gofres de Mercat 1930  se cocinan siguiendo la receta tradicional de la abuela “sin canela y eso sí, leche entera”. Una vez esparcida la mezcla en la gofrera, tan sólo tendremos que esperar cerca de siete minutos para dar paso a estas crujientes y consistentes elaboraciones.

Originariamente, los gofres no se servían con todos los complementos dulces con los que lo asociamos ahora. Nada de azúcar ni de chocolate, sino que se consumían salados, llegando reemplazar al pan, ya que se elaboraba con harina de mala calidad, agua y sal. Nada que ver con lo que conocemos a día de hoy. Fue a partir del siglo XVIII cuando las clases más acaudalas pudieron comenzar a permitirse una nueva forma de gofres, acompañándolos de miel, huevos y leche. Así, comienzan a surgir nuevas recetas que incluyen el azúcar, la vainilla o la canela; nacen los gofres que ahora Toni nos prepara “con mucho amor”.

Además de poder personalizarlos como se desee, dejarse aconsejar por los expertos siempre es una elección adecuada. “El gofre de banoffe con dulce de leche, banana, chocolate, nata y galleta caramelizada; el Mix blanco&negro, con Oreo, M&m’s, Kínder Bueno, chocolate blanco y Nocilla; o el que creamos hace dos semanas, que llamamos ‘los del amor’, para compartir, con chocolate blanco, sirope de fresa, nueces, un bombón de Ferrero Rocher, fresas frescas, nata y helado de Bayles que se remata con un frappé son algunas de nuestras sugerencias”, enumera. ¿Recuerdan aquello del gofre sin apenas ingredientes? ¡A nosotros se nos hace la boca agua de solo imaginárnoslos!

El gofre es uno de los manjares culinarios belgas, de ahí su nombre. Existen diversos tipos de gofres dependiendo de su forma y de la plancha en la que se elaboran. En Mercat 1930 optamos por el que se conoce como gofre de Lieja (gaufre de Liége), que son aquellos redondeados en sus puntas, con 24 agujeros y con una masa más mullida y dulce pero siempre con esa textura crujiente que cuaja con la suavidad del chocolate fundido. Supone un reto tener cualquiera de las creaciones de Mercat 1930 y pararse a contar los cuadraditos que lo componen, pero alguien menos goloso que nosotros lo debió conseguir.

“También los elaboramos al gusto del personal. Tenemos unos tropicales con frutas como el kiwi, fresa, mango, piña…con un poco de chocolate blanco”, nos detalla Toni. La costumbre de cocinar la masa de harina entre dos placas de metal ya era habitual entre los griegos. Con los siglos la tradición fue adquiriendo sus propias fórmulas según los diferentes países europeos. En 1789, Thomas Jefferson regresaba de Francia con la que sería la primera plancha de gofres de América, la de la típica cuadrícula. Gracias Jefferson, gracias señor Vermersch por su inestimable colaboración para que Toni pueda prepararnos en el Mercat 1930 una de los mejores postres imaginables.

Compartir